pulperia de Mercedes

Pulpería de Mercedes – Un paseo al pasado

No muy lejos de la capital federal en Buenos Aires, se encuentra la ciudad de Mercedes. Una ciudad de típica distribución colonial con su plaza principal, su municipalidad, su impresionante catedral, que seguramente serán parte de un futuro post de este blog, ya que en esta oportunidad nos vamos de visita a la Pulpería de Mercedes.

pulperia de Mercedes - entrada
Pulperia de Mercedes – entrada

A pocos minutos del ejido de la ciudad nos encontramos con la pulpería de “Don Cacho” que, con solo verla, ya nos invita a un viaje al siglo XIX.

Cómo bien dije, esta pulpería data de aquellas épocas y esto queda demostrado en cada uno de sus rincones. Ya en el ingreso nos recibe un cartel donde se nos explica la historia de la pulpería y sus dueños. Por donde por ejemplo, han pasado personajes de la historia argentina cómo Juan Moreira, que fuera perseguido por en su momento por el ejercito. Es más, en la pulpería se encuentra el acta de pedido de captura del mencionado gaucho.

Pulpería de Mercedes - Barra principal
Pulpería de Mercedes – Barra principal

De construcción baja, con paredes de ladrillo gruesos, un alero y ventanas pequeñas nos recibe la pulpería. Donde al entrar podemos observar la típica barra de bar con objetos antiguos que sus propietarios han guardado o que los ocasionales visitantes les fueron obsequiando. En los distintos estantes dispuestos en sus paredes podemos ver distintos ejemplares de botellas antiguas de ginebra, fernet, algún que otro whisky o vino que se mezclan con las herramientas de campo, latas de galletitas y también, por que no, con camisetas de equipos de fútbol de años atrás.

Pulperia de Mercedes
Pulperia de Mercedes

También llama la atención su bodega que tanto el polvo como las telas de araña que cubren las botellas, son el mejor testimonio de la antigüedad de estas botellas.

En la vida hay que tener potrero y pulpería
En la vida hay que tener potrero y pulpería

Finalmente no me quedó otra que sentarme en una de las mesas, y viendo el busto de “Don Cacho” realizado en su honor (antiguo dueño de la pulpería), y pedirme una cerveza bien fría y una picada de queso y el típico y ya famoso salame mercedino. Creo que esta es la mejor manera de terminar mi visita a la pulpería de Mercedes.

Ahh, antes de irte, no te olvides de escribir en el libro de visitas y de alguna manera ser parte de la historia de esta centenaria pulpería.

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